sábado, 11 de diciembre de 2010

Muñeco.

I


“Que te fuiste”, dijo.
“Que te lloro, que me dueles”, dijo.

Sonríe,
deforma el rostro
y las llamas se encienden.
Se consume.
Quema el fuego y se hace agua.

Muñeco yace puro, yace intacto.
levanta su cuerpo y en trozos se destaja;
cae el brazo, cae el otro,
Descompone  y muere.

Parásitos nacen y se comen todo,
huesos rotos quedan  y se hacen polvo.

Despiertas.


II


“Que te fuiste”, dijo.
“Que te lloro, que me dueles”, dijo.

Palabras que hacen eco,
taladran la cabeza.

Aquí estoy, y no soy sueño,
me ves, te veo y nos vemos.

Triste estás, muñeco utópico.

“¿U-tó-pi-co?” repites.

Me río,
y de a piezas te haces polvo,
 la brisa te lleva.

Ay, muñeco ingenuo.
No existes.

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